Serendipia hace referencia a una casualidad, una coincidencia, a un descubrimiento valioso que se produce al encontrar algo diferente a lo que estamos buscando. Esto es exactamente lo que buscan los viajeros: viajar por el mundo y sorprenderse con los eventos, atracciones y culturas encontradas.

Rapel

Henry es una persona no vidente que disfruta del turismo en Costa Rica.

Sin embargo, actualmente explorar el mundo sin límites no está disponible para el 15% de los turistas que navegan por el mundo. Estas son personas con discapacidades, y los límites con los que se encuentran pueden incluir desde actitudes, un trato desconsiderado hasta simplemente ignorancia.

Una solución típica de muchas empresas al no contar con servicios accesibles es llevar a la persona a su asiento, o alzarlo para subir gradas, etc, esto no solo es invasivo sino también insensible y embarazoso.

El tema de la accesibilidad se ajusta a la analogía de estar embarazada. Estás embarazada o no lo estás. Un hotel o una atracción es accesible o no lo es. Particularmente, vivimos en un mundo donde las poblaciones se están haciendo mayores y con la edad, inevitablemente surgen problemas que afectan mental y físicamente, problemas que necesitan servicios especializados.

Accesibilidad para Todos

La accesibilidad debe estar disponible para todos.

Se estima que solo en el Reino Unido, se dejan sobre la mesa $ 550,000 todos los días del año, debido a la insuficiencia de servicios para los turistas con discapacidad, además que normalmente, una persona con discapacidad viajará con al menos un acompañante y muchas veces con amigos y familiares.

En la actualidad, todavía hay reticencia en la comunidad de agentes de viajes para atender a los turistas con necesidades especiales, principalmente debido a los tres mitos principales:

1. Los viajeros discapacitados tienen menos ingresos. (En los Estados Unidos, los estudios muestran que los viajeros con discapacidad tienen $ 220 mil millones en ingresos discrecionales y actualmente gastan casi 14 mil millones en vacaciones anuales).

2. Solo quieren un crucero o un todo incluido, pero además, los turistas con discapacidad se dedican al buceo, paracaidismo, trekking, montañismo y safaris. , disfrutan las experiencias culturales y desean un tiempo libre para relajarse y reflexionar, similar a los turistas sin discapacidades.

3. La planificación de un viajero con discapacidad requiere mucho tiempo: tiempo que podría dedicarse a atender las necesidades de los clientes “habituales”.

Para aquellos que buscan mejorar sus ingresos, su interacción con la comunidad, su base de datos, sus referencias de clientes y su satisfacción personal, involucrarse con los turistas con discapacidad es una medida positiva con un buen sentido comercial.

Todos queremos experimentar la alegría de la serendipia. Unete al esfuerzo de la Red Costarricense de Turismo Accesible por un Costa Rica para todos y todas!!!